silent hill la fe demoniaca
James
ha recibido una carta de su mujer pidiéndole que vaya a reunirse con
ella en un pueblo llamado Silent Hill, lugar en el cual pasaron una
temporada... antes de que ella muriese. James se encuentra a la entrada
de tal pueblo, en un destartalado WC público, preguntándose que sentido
tiene que Mary le haya mandado esa carta si murió hace ya años de una
terrible enfermedad.
James dejará el coche en la carretera, puesto que el viejo pueblo
tiene todos sus accesos cortados, y bordeando por el lago, irá a parar
al cementerio público, donde se encontrará con una extraña chica
llamada Angela, que anda buscando a su madre. Ella le advierte que no
entre al pueblo, puesto que ha visto extraños horrores dentro. James
lógicamente no cree esto y continua su camino. En un pequeño porche,
escucha un sonido bizarro, como la estática de una radio, y decide ir a
investigar. Efectivamente, es una radio con ninguna sintonía en
concreto, pero que suena más y más fuerte, advirtiendo a James de lo
que se aproxima por su espalda: un extraño humanoide enfundado en cuero
negro, con sus brazos cosidos al cuerpo. James agarra un tablón de
entre los escombros, y le atiza hasta abrirse camino, ya en rumbo a
Silent Hill.
Ya dentro del pueblo, James descubre que un buen número de las
calles están cortadas por pesadas verjas, y la única forma de pasar
viene a ser a través del edificio de apartamentos Wood Side. El camino
no es fácil, puesto que las calles están plagadas de extraños seres
similares al que James tumbó antes. ¿Que diablos pasa en este pueblo?
El edificio Wood Side es un complejo de apartamentos que ocupa una
manzana entera, en combinación con los edificios Blue Creek. El lugar
está realmente plagado de esas abominables criaturas, además de
destartalado. Esquivar a tanto bicho no es fácil, y para colmo muchas
puertas están cerradas. James encuentra una llave que podría ser muy
útil al otro lado de una reja, pero una estúpida niña viene desde el
otro lado y las lanza fuera del nuestro alcance. Poco después, topamos
con Eddie, un asqueroso gordo armadp que se asusta al descubrir a
James, y lo primero que le dice es "yo no he matado a nadie", antes de
que James diga nada al respecto. Nosotros empezamos a sospechar que
ningún humano en Silent Hill está ahí porque si, y todo apunta a, por
la pateticidad de los personajes, el sentimiento de culpa. Dejamos a
Eddie vomitando en el WC, y en nuestra búsqueda de salidas, hallamos
ciertos escritos al respecto de un tipo llamado Walter Sullivan, que en
el pasado mató a varios niños y después se suicidó en la cárcel. En su
celda, hablaba de que estaba poseído por unos demonios rojos.
Curiosamente, al entrar en una habitación, James detectará ruido y se
esconderá en un armario, donde asistirá a la escena más impía desde los
debates de Mariñas y Carmeles en Tómbola. Un antropomorfo, con una
especie de cono metálico rojo que cubre su cabeza y parte de su torso,
está realizando una felación violenta a un ser constituido por dos
pares de piernas femeninas ataviadas con medias de liguero; donde
termina la cintura de una, comienza la de la otra, formando una
siniestra X. Luego este ser, que James llamará pirámide roja, se
marchará, y James encontrará una pistola en este mismo armario, lo cual
nos va a facilitar grandemente la tarea desde ahora. Tras unas cuantas
peripecias, podremos atravesar un balcón que comunica con el edificio
Blue Creek.
Aquí nos encontraremos de nuevo con Angela, que está a punto de
suicidarse con un cuchillo de cocina. James la persuade de que no lo
haga, y aunque lo consigue, se da cuenta de que la moza está
completamente loca. James se queda el cuchillo de la chica, y la espeta
a caminar juntos, pero Angela rechaza la oferta diciendo que ella no
necesita a nadie. En consecuencia, James se marcha por su cuenta, y
poco antes de salir del edificio se encuentra de bruces con Mr.
Pirámide Roja, armado con un cuchillo de aproximadamente metro y medio
de alto, y de filo ancho (parecido a la espada de Cloud en FFVII pero
en versión cocinero), con intenciones claramente hostiles. Puesto que
no hay escape, James mantiene las distancias con el pesado ejecutor y
descarga prácticamente toda su munición en su indestructible cuerpo,
hasta que unas extrañas sirenas de guerra comienzan a sonar, y Pirámide
Roja se sumerge en el agua fecal que inundaba las escaleras. Luego
parece ser que alguien levanta el tapón, y toda esa porquería se va. El
Pirámide ya no está allí, y por fin podemos salir de los malditos
edificios.
Sobre una tapia, James encuentra a la niña que pateó la llave
anteriormente, que le acusa de jamás haber querido a Mary además de
insultarlo de forma gratuita. Luego se va, y James se queda un poco
O_o. En el parque RoseWater, donde James comentó antes que debía ir,
nos encontramos con una mujer rubia de muy buen ver que el paranoico
James confunde con Mary. La chica, una golfa de cuidado, se llama
Maria, y se insinúa al protagonista de una forma muy descarada como
para ser normal, sobre todo dado que ambos están en un pueblo habitado
únicamente por monstruos. Sea como sea, Maria se une a James en su
travesía para llegar al norte de Silent Hill, al hotel donde James y
Mary pasaron unos muy lindos días.
Dando vueltas al pueblo con Maria, James encuentra dentro de la
bolera a la insidiosa niña, cuyo nombre es Laura, hablando con Eddie
acerca de lo que éste hizo para que los policías vayan tras de él
(presumiblemente matar a alguien). Laura se vuelve a marchar a toda
prisa, pero no la podemos dejar escapar, porque ella parece saber algo
de Mary. Así, la seguiremos hasta el hospital BrookHaven, donde vamos a
pasar unos maravillosos momentos.
El hospital como no, es un sitio aterrador, repleto de monstruos y
escombros. Tras una larga caminata y el tener que abrirse paso
resolviendo enigmas, Maria se siente mal (físicamente) y se tumba a
descansar en la habitación S3, mientras James sigue su exploración de
BrookHaven que le lleva a encontrar de nuevo a Laura, la cual dice que
es amiga de Mary, y que la conoce porque están juntas en el hospital.
James obviamente no se cree nada, porque Mary murió ya hace años, y no
vio en el hospital nadie como Laura. La irrespetuosa niña sale
corriendo en busca de una supuesta carta de Mary, y encierra a James en
la habitación. Por si fuera poco, se las tiene que ver con unos
horribles humanoides colgados del techo. Cuando el último de ellos cae,
las sirenas de guerra ya escuchadas antes vuelven a escucharse, y la
realidad cambia alrededor del protagonista, yendo a parar al otro lado,
al mundo oscuro. Allí todo es muy similar al hospital, por lo menos en
estructura, pero todo está lleno de óxido, sangre, verjas de espino, y
elementos bizarros a más no poder. Como no tiene ni idea de donde está,
James comienza a explorar, y vuelve a dar con Maria, con la que tiene
una breve conversación en la que esta revela que siente que debe
proteger a Laura. Después de descansar, reemprenden la marcha y van a
parar a un ascensor, donde por una especie de megafonia inexistente
escucharán la voz de un presentador televisivo en un siniestro concurso
donde tú eres el concursante. Las preguntas tiene que ver con las notas
que ha ido recogiendo James a lo largo de su trayecto por Silent Hill.
Tras recoger su premio (munición y víveres), James y Maria continúan
intentando encontrar a Laura, hasta llegar a un corredor donde un
Pirámide Roja les embosca por la espalda. Rápidamente saldrán corriendo
mientras el carnicero les persigue con su gran cuchillo, llegando a un
ascensor. El asunto es que Maria va detrás de James, y la puerta del
ascensor se cierra justo detrás de él, teniendo que asistir el pobre
hombre, y sin poder hacer nada, a como Pirámide mata a Maria. James se
lamenta en lo que el ascensor tarda en llevarle hasta el primer piso,
donde verá a Laura salir corriendo, y encontrará un mapa del pueblo
donde está señalada la Sociedad Histórica Silent Hill, así que pondrá
sus piernas en rumbo hacia allí, pero no va a ser lo mismo que en otras
ocasiones, porque James todavía no ha salido todavía de esa pesadilla
industrial que llamamos mundo oscuro.
Una vez llegados a la Sociedad Histórica Silent Hill, tendremos que
recorrer un largo largo pasillo recto hacia la misma boca del infierno,
donde hallaremos un agujero por donde saltar, para ir a caer en la
cafetería de la prisión Toluca, una prisión que había en Silent Hill
durante la guerra civil, lugar de nacimiento de estos Pirámides Rojas.
Es interesante conocer también que las atrocidades que se llevaron a
cabo en este lugar por parte de los carceleros (los Pirámides) para con
los prisioneros fueron.... bueno, piensa en la escena de Pirámide con
las 4 piernas en X, y después trata de imaginar. Nada más iniciar la
búsqueda de Laura en este lugar atroz, encontraremos a Eddie de nuevo
(¿que diablos hace toda esta gente en el mundo oscuro?), con un cadáver
al lado. Dice que lo mató porque le miraba mal, y que también mató a un
perro. Luego lo desmiente, diciendo que el tipo ya estaba muerto
(¿puedes creer eso?), y se marcha, para dejar a James confundido, y
vagando los corredores del lugar, y adquiriendo la extraña costumbre de
tirarse por agujeros sin fondo uno detrás de otro (en una sucesión que
previsiblemente le habría llevado al centro de la Tierra, de no ser
porque está en el Silent Hill oscuro, y aquí ese tipo de cosas si que
pueden ocurrir). Por fin alcanzaremos la zona conocida como Laberinto,
donde el grado de bizarrez alcanza su cenit.
En el laberinto hallaremos tras los barrotes de una celda a Maria
(¡!), que solo recuerda haberse separado de James en el hospital, e
incluso parece tener algunas memorias que solo Mary podría tener. Está
encerrada, y James no puede permitirlo, por lo que se va a buscar algo
con lo que cortar los malditos barrotes.
En su búsqueda nos veremos encerrados en una habitación con Angela,
que está huyendo de una especie de cama ensangrentada, y con lo que
parecen dos personas bajo las sábanas, que trata de devorarla. James
hará el trabajo sucio por Angela y abatirá el monstruo de pesadilla al
cual la chica ha llamado "papá". Angela para variar se marcha, y James,
que ya ha conseguido lo que necesitaba para liberar a Maria, vuelve a
buscarla, pero alguien ha debido llegar antes, y Maria vuelve a estar
muerta.
Lógicamente James ya no puede más, pero continua a la búsqueda de
respuestas, dando a parar a un cementerio donde en las lápidas pueden
leerse nombres conocidos, como Eddie, Angela, Walter Sullivan, y una
tumba escavada pero vacía donde está escrito James Sunderland (si, el
nombre del protagonista). En la vieja tradición del salto al vacío,
James se lanza por el agujero en la tumba (¿significa eso que se ha
lanzado a su muerte?), y va a parar a una especie de sala refrigerador,
con un monton de piezas de carne colgadas y... Eddie, que ya ha perdido
la cabeza por completo, y decide liarse a tiros con James, al cual
parece no hacerle mucha gracia que un gordo cabrón quiera matarle con
todo lo que lleva recorrido, así que usando la cabeza y las múltiples
armas que ha ido recogiendo por todo Silent Hill, mata a Eddie,
abriendo el paso al muelle del lago de Silent Hill. Al otro lado está
el Hotel donde supuestamente Mary está esperando, así que con la ayuda
de una luz que puede verse en medio de la niebla, James rema y rema con
un bote que había atracado hasta alcanzar el lado opuesto del lago. Ya
hemos llegado al hotel, puede que esto se acabe pronto.
Dentro del hotel Lakeview, obviamente no hay ni un humano vivo a
excepción de Laura, a la cual encontraremos y se dedicará, ya más
amistosamente, a darnos datos temporales confusos (y hace albergar
esperanzas a James de que Mary esté todavía viva), y nos dice que
también está buscando a Mary, pero buscará sola, puesto que James no
tiene tiempo para estúpidas niñas (es broma, Laura se vuelve a largar
al darse cuenta de que ha perdido la carta que Mary le dio). James
encuentra una cinta de video, la misma donde grabaron algunas de sus
vivencias en vacaciones Mary y James cuando estuvieron hace tiempo en
este mismo hotel. Como los reproductores de vhs no son abundantes en
Silent Hill, James se la guarda, y continua ascendiendo hasta la
habitación 312, donde se suponía Mary estaba esperándole, pero no hay
nadie allí, salvo una televisión y un aparato de vhs. James se toma su
tiempo y pone la cinta. Al principio puede ver viejos y bellos
recuerdos, pero luego, y con un brusco cambio precedido de estática, la
TV muestra a James visitando a Mary en el hospital, cojiendo una
almohada de la cama, y apretándola fuerte contra la cabeza de Mary
hasta que esta pierde la vida ahogada...
Así es, James mató a su mujer, porque no podía hacer su vida
mientras Mary estaba enferma, y su enfermedad era terminal, así que
porqué no eliminar el lastre... Laura entra en la habitación, y
comienza a insultar a James, llamándolo asesino, después de
explicárselo bien, se vuelve a marchar, y esta vez sin sirenas, todo
cambia alrededor de James para sumirlo de nuevo en el mundo oscuro.
A través de su radio de bolsillo, James está escuchando a Mary
pidiéndole que vaya a buscarla, diciendo que está cerca. El lugar ha
cambiado mucho, todo está quemado y hay precinto policial por varios
lugares (lo cual revela que el hotel era una imaginación de James o un
truco de quienquiera que le haya conducido hasta allí). James encuentra
a Angela subiendo unas escaleras. Todo está en llamas, pero a ella
parece darle igual. Angela confunde a James con su madre, pero luego se
da cuenta de quién es, y le pide que le devuelva el cuchillo. James no
quiere hacerlo, y Angela pregunta que si lo quiere para él. James dice
que jamás haría algo así, y Angela se cabrea terriblemente, preguntando
a James si la cuidará, si curará sus penas y la amará. James calla, y
Angela dice "Eso era justo lo que pensaba", encaminando sus pasos hacia
arriba, hacia el fuego. James advierte que hace mucho calor (conclusión
claramente surrealista), y Angela dice "¿usted también lo ha notado?
para mi es siempre de esta forma", y se pierde en el fuego.
Cuando James reentra la puerta por la que llegó a este lugar, es
una sala diferente, y el camino que se abre le lleva hasta otra
estancia muy grande, donde en un pasillo superior, veremos de nuevo a
Maria, atada y lista para ser sacrificada por dos Pirámides Rojas. Uno
de ellos coje una lanza, y ante los gritos de un impotente James, la
mata (otra vez). James por fin se da cuenta de que necesitaba a Maria
como justificación por haber matado a Mary en el pasado, pero jura no
seguir arrepintiéndose, y acabar con esa locura de una vez por todas.
Los dos carniceros caen a sus lados, ambos armados con lanzas, y
comienza un duro combate donde James correrá lo indecible esquivando a
los dos malditos mientras dispara y dispara. Cuando ya han comido
suficiente plomo, ambos se auto-empalan con sus propias lanzas, y dejan
unos objetos que permiten a James continuar su camino, por un pasadizo
donde escuchará una discusión que el bueno de James tuvo con Mary un
día que le llevó flores al hospital, y en la cual Mary se ganó que
James abandonase la sala de muy malas maneras. Tras escuchar la
conversación, y llegar al final del pasillo, nos hallaremos en una
especie de azotea, donde Mary nos está esperando. De hecho no es Mary,
sino Maria vestida como Mary. Culpa a James de ser un imbecil, y se
transforma en una especie de monja metida en una jaula que se mueve por
encima de él, lanzando bandadas de mariposas voraces que persiguen a
James mientras éste trata de poner punto final a la demencia.
Finalmente Maria cae al suelo, y James le da el golpe de gracia.
La pesadilla ya se ha acabado, y James se marcha de Silent Hill.
Dependiendo de lo que haya hecho y lo que no haya hecho, el final
cambiará, por lo que yo solo puedo decir, que vi a James marchar por el
cementerio del principio del juego, acompañado por Laura, mientras la
carta de Mary a James era leída completa.
Crítica
Este es un juego que aunque bastante corto (unas 7 horas), tiene
una historia simple y llanamente acojonante. James mató a su mujer
porque no podía soportar sus ataques depresivos y para poder ser una
persona libre. Años después, los remordimientos lo devoran, y vuelve a
Silent Hill, pueblo maldito donde el interior de una persona se
convierte en realidad, y quien vive una pesadilla en su corazón, se ve
obligado a soportar a los repugnantes monstruos que Silent Hill
materializa de él. Además de crear los monstruos, el pueblo crea una
serie de personas humanas que representan facetas del pobre infeliz que
ha acabado allí. Eddie es el asesino arrepentido, Angela la que piensa
en suicidarse pero no lo hace (solo que Angela tiene el percance de que
su padre abusó de ella cuando era pequeña (la cama viviente), y eso si
tumba mi teoría), Laura la inocencia imparcial que castiga a James por
lo que hizo, y sabe toda la verdad (la conciencia, claro), y Maria, una
copia exacta de Mary, perfectamente sana, plenamente dispuesta a seguir
a James y como ella dice "toda para ti", y que para colmo va vestida de
forma seductora, osea, lo que James hubiese querido que fuese Mary.
Maria es asesinada una y otra vez; Silent Hill recuerda a James que no
está allí por diversión, sino para expiar sus pecados.
Como trasfondo tenemos ciertos elementos interesantes como la figura
de Walter Sullivan, el Pirámide Roja reencarnado, los pirámides
propiamente dichos, la prisión Toluca, y el lago que oculta una isla
secreta de adoración al dios que convirtió Silent Hill en el pueblo
maldito que és: Samael.
Acabo de mencionar la expresión "pueblo maldito", y no ha sido casual,
porque los señores de konami computer entertainment Tokyo (KCET) han
convertido el pueblo donde las pesadillas de Alessa se hicieron
realidad, en un pueblo maldito más. ¿Porque está maldito? Quién lo
sabe, simplemente lo está. He de decir que la nula vinculación entre
SH1 y SH2 me desagradó sobremanera.
Comentando los aspectos del juego, diré que como gráficos, es una
experiencia nueva y alucinante donde vivirás en tus carnes el poder del
"emotion engine" (chip que lleva la ps2 para dotar de mayor realismo y
emoción a los rostros), que nos llevará a escenas donde los personajes
son sumamente reales (Angela en la escalera del incendio por ejemplo).
Los decorados son magistrales, y aterrorizan de verdad, aunque el rollo
industrial de SH1 me parece mas terrorífico. Hay escenas realmente
preciosas (otra vez mas la de Angela), y como digo, la historia per se
es increíble e inesperada. Como sonido, las músicas están muy bien,
aunque se ha eliminado el sonido ambiental que tenía SH1, y sustituido
por músicas que aunque también dan mal rollo, no son lo siniestras que
venían a ser las composiciones de Rika Muranaka para SH1. Una vez más:
la historia es muy buena.
Eché en falta en este juego, una mayor variedad de enemigos; como
masillas principales, solo encontramos a las "piernas" y a los
humanoides en cuero negro, lo cual llega a ser verdaderamente cargante
cuando te encuentras en el hotel y ves que tienes que chuscarte una y
otra vez contra los mismos bichos. Otra cosa fastidiosa son los
laberintos, puzzles estúpidos incluidos; si, tanto el edificio de
apartamentos como el hospital, se hacen realmente tediosos, si ya
habéis jugado SH2, lo sabréis bien. Yo creo que lo adecuado es tener
una guía del juego cerca por si nos atascamos, y un mapa también es
conveniente dado lo complejo y frustrante que llega a ser a veces.
Merece la pena jugarlo, en serio, pues este es el juego mas maduro que
he visto para ps2, y no solo por su terror, sino por su complejidad
psicológica.